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… me haces tanta falta …

28 septiembre 2007

Flor de Venezuela

Un paleontólogo amigo se esforzaba en separar el polvo que recubría aquella pieza antigua de delicado dibujo, intentando descifrar la inscripción que creyó adivinar cuando sumergió la arcilla en el agua. Hace un mes creyó leer algo, pero ahora -seguro de tenerlo cerca- se esforzaba en encontrar signos y letras, necesitaba que se combinasen formando palabras. Uno a uno los signos desgranaron comprensión y pudo hilar un mensaje inesperado…

“…me haces tanta falta…
te regalo esta flor, es la flor nacional de Venezuela,
estas dos bellezas nacieron y sonrien en el jardin de mi apartamento.

Besos, te quiero!”

Atónito, se quedó allí leyendo lo que su mano había traducido. Lo leyó no una ni dos veces, lo hizo suyo asimilándolo, lo arrancó de la superficie pétrea para guardarlo en su cabeza. Sin saber por qué se llevó la pequeña terracota hacia los labios y suavemente la besó.

Cerró los ojos y cayó pesadamente al suelo cuando sus labios tocaron el polvo que se extendía sobre la pieza cerámica. Inconsciente sobre el piso comenzó a recordar y a soñar sobre alguien que siempre -desde lejos- le había trasladado la pasión de sus sentimientos.

Y allí, en su sueño protector le escribió unos garabatos que complementaban otros escritos en épocas anteriores…

“…y tanto te pensé…
que imaginé encontrarte en cada una de ellas,
y te seguí buscando hilvanando relaciones, no atreviéndome
siquiera a volar para encontrarte, para susurrar dulzura
a la más bella flor de Venezuela, que sin duda la eres tú…”

Entreabrió los ojos y parpadeó varias veces. Sumido en un bienestar extraño se atusó la ropa incorporándose. Recogío el trozo de barro y le echó un vistazo mientras se trasladaba a otro departamento. ¡Casi no pudo creer lo que vio! Los primeros signos traducidos se entrelazaban ahora con estos últimos figurando la silueta de una flor.

¿Sería posible que aquello fuera algo más?

Cierra tus ojos y abandónate con Ms. John Soda… (Escucha ‘Hiding’ – 5,6 Mb .mp3)

Shelma @ Searching Mode!

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2007/4

24 julio 2007

FRANCIA: Le PoP français, un monde à decouvrir!!

Visita la página de LIOYa desde mis viajes a Francia empecé a diverger de casi todo pensamiento extendido y bien establecido. En estas últimas semanas, mientras preparo mi nuevo proyecto musical -tras muchos años me he decidido por fin- repaso y ordeno las músicas que invaden mi espacio. ¡Y claro! están tomando vida los discos que me acompañaron en esa delicada etapa que es el salto de niña a ‘nanette’, musical para más señas!!!

A lo que iba de las divergencias, resulta que a esa edad me enamoré también de Francia (esto ya lo sabéis por otros ‘posts’ de otras secciones) y por supuesto de su música. De todo su advenimiento PoP, una -entonces- muchacha, -après- ‘mademoiselle’ y hoy ‘madame’, me cautivó por su frescura, su voz, su ritmo y su colorido: C’est la incomparable LIO!!

Podría estar hablando de LIO durante pantallas y pantallas, de cómo empecé a aprender a amarla y bailarla con movimientos venidos de Francia ¡muy diferentes a los de mis amigas! de escuchar su ‘Banana Split’ hasta la extenuación, o de como cantaba en la pista, en la playa, en la mesa, ¡a todas horas! su maravilloso ‘Amoreux solitaires’… ¡Oye, dime que me amas, aunque sea mentira, la vida es tan triste…! Uhmmmmmm

Y cómo todo, esa primera canción de ‘Banana Split’ que si no me falla la memoria se compuso por el tándem de J. Alanski y H. Dierks en 1979, es decir ¡el siglo pasado! se recompuso en los noventa con nueva versión. No puedo evitar dejar aquí mi homenaje a LIO trayéndoos la canción original y su renacimiento posterior. ¡Y a pesar de Vanessa Paradis, sigue siendo mi musa!

¡Elle, ya sea así o cantando a Gainsburg, me sigue liando… sans solution!

Banana Split Video (1979) Banana Split Video (1995)

Je t’aime si fort…!

🙂 Shelma

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Mademoiselle Dalkkas!!!

12 julio 2007

Mademoiselle Dalkkas se preguntaba extrañada el por qué de su silencio. Mademoiselle Dalkkas, sin haber dicho nada, se había casado con otro Monsieur de nombre desconocido. Mademoiselle Dalkkas se preguntaba… ¿qué se preguntaba?

Monsieur Dalkkas dejó de preguntarse y se abandonó a la realidad distante de los esponsales ya celebrados. Por su bien y el de la distante esposa va poniendo distancia entre ellos. Quizás sea lo mejor, ya que las respuestas no vinieron nunca deshojando margaritas…

Amour03“Pobre manojito de flores que un día silenciosamente cambiamos los dos!
Sólo me han quedado las dos margaritas, las dos margaritas del ultimo adiós.
Con pesar deshojo sus pétalos blancos, blancos como el alma de quien me las dio:
una me responde que sí, que me quiere;
la otra me confiesa que ya me olvidó.

Blancas margaritas que hoy deshojo aquí,
digan que me quiere, que de nuevo un día volverá por mí.
Blancas margaritas que hoy recojo aquí,
díganme si, triste, hoy también deshoja las que yo le di.

Viendo deshojadas las dos margaritas pienso que he destruido mi propia ilusión
y otra vez recojo los pétalos rotos para acariciarlos en mi corazón.
Con voz misteriosa que solo yo entiendo mi corazón noble latiendo me habló:
me contó que un alma, llorando de ausencia,

sus dos margaritas también deshojó.”

(Letra del tango MARGARITAS. Letra de Gabino Coria Peñaloza. Música de Juan Carlos Moreno González. Obtuvo el Gran Premio de Honor en la sexta edición del concurso Max Glucksmann, realizado en 1929. Carlos Gardel lo grabó el 10 de setiembre de aquel año.)

Shelma :-((

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Je suis la fille que tu as oublié!!! (Partie 1)

11 julio 2007

Amour01Salíamos con desgana, pero nuestros encuentros -aunque fugaces- fueron intensos. Hubo comunicación -disonante a veces- pero comunicación al fin y al cabo. Lástima que por mi parte no hubiese compromiso, pero siempre me pasa que es mi lado femenino el que acaba saliendo con ella, y ¡claro, es comprensible! las mujeres, al menos éstas, no son lesbianas.

“Moi, je suis la fille que tu as oublié, moi j’etais timide et tu m’as fait pleurer; un peu blessé, des rêves cassés, le coeur brisé.”

Tres cosas me gustaban principalmente de ella. ¡En realidad cuatro!

Me gustaba (me gusta) mucho su olor. Es suave, familiar, acogedor. El olor de un cuerpo es importante a la vez que sugerente, al menos para mí. Y no me refiero al olor de un perfume, si no al olor natural de la piel, ese olor que te permite compartir un espacio cercano. Desde luego, si fuera una chica, saldría con chicas, aunque sólo fuera por su suavidad… ¡se echa de menos!

Me gusta también el color de las uñas de sus pies. Es curioso pues nunca me han gustado las uñas de los pies pintadas, y las primeras -y únicas por ahora- fueron las suyas. Es un color verde mate precioso que me atraía sin razón aparente. Ya no hablamos, pero sigo viendo ese bonito color cuando nos cruzamos o coincidimos en la piscina, y entonces recuerdo nuestras risas ya apagadas.

“Moi je suis la fille que t’as fait rigoler, c’etait erotique pourquoi tu m’as quité; un peu blessé, des rêves cassés, le coeur brisé.”Amour02

También me gustaba su descaro cuando bebía vino. El vino la transformaba en otro animal diferente, un animal adorable que sonreía con fluidez, que era capaz de engatusar y que la hacía juguetona. Abusaba un tanto del aguacate cuando había vino por delante; pero volviendo a lo importante: abrazaba y lo hacía con ganas. ¿Me echarás de menos? ¿Yo a ti?

“Moi je suis la fille qui t’as une fois aimé, moi je suis la fille que toi tu veux manquer; un peu blessé, des rêves cassés
le coeur brisé.”

Y luego su coche -gris y negro- precioso, electrónico sin ella serlo. Me dejó conducirlo en alguna ocasión, que a juzgar pasado el tiempo, fueron pocas. Aunque fueran pocas… ¿Te importaría volver a hablar?

“C’est degoutant et pertinant ce que tu m’as fait, qu’est-ce que tu penses finallement car ce n’est pas vrai, arrete!”

Confidence pour confidence!

A toi!

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A pesar de la distancia…

8 mayo 2007

Cabecera A pesar de la distancia

A pesar de la distancia quiero estar,
quedarme en tu corazón abierto,
que mis palabras germinen en tus curvas tersas
las que tu respiración despierta.

A pesar de la distancia quiero estar
en el presente al que dan sentido tus manos
donde resbalan tus besos,
donde tu llama me enciende,
donde manantial de agua, duermes.

A pesar de la distancia quiero quedarme en tu almohada,
acurrucarme por fin
donde descansa la caricia de tus pestañas.

Shelma

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¡¡¡Te quiero tanto!!!

6 mayo 2007

¡Mi hada encontrada!La costa se adivinaba a lo lejos entre la bruma matinal de la mañana. Un cielo plomizo, inusual en los días estivales que corren, de aspecto cansino, impregnaba la última etapa de un largo viaje que había ocupado diez años de sus vidas. A pesar de ello, ella enfiló la sombra de ese otro hombre, el que antaño dejó atrás cuando decidió aventurarse por otros derroteros sentimentales, pero que había reingresado en su vida, esta vez de forma oficial y correcta.

A muchos kilómetros de allá la brisa soplaba tierra adentro trayéndole noticias suyas. Revivieron su lugar imaginado, ese lugar común al que ambos se referían entre letras, mensajes y deseos ahogados. Sobrevoló los frondosos árboles de su jardín y la imaginó junto a él, por enésima vez, ¿Por qué no volaste a su lado?

Se tumbó en su cama, pensativo, adivinando el sol que saldría mientras el suave viento nocturno lo transportó al merecido descanso, al inevitable final de una etapa largamente anunciada.

Amaneció bonito. Tras levantarse se dirigió a una charca cercana donde desayunó con ganas. Estaba solo y recordó cuando la conoció. Nunca antes observó un ser tan sincero, una mujer tan bella y con esa mirada, que en principio le turbó cuando -tiempo después- la pudo ver.

Iniciaron la construcción de la confianza, continuaron con la amistad y mantuvieron tímidos acercamientos en forma de amor soñado. Se enviaron pequeños detalles y regalos. Propusieron verse más tarde junto al arroyo verde de Sierra Nevada -su cordillera común-, un precioso lugar donde los rayos del sol eran especialmente cálidos y el roce de las flores peinaba el alma con agradables sensaciones que ya casi habían olvidado.

Y en la paz de su rincón virtual se refugiaron, entre la intimidad de las espadañas y los carrizos que brotaban, tiernos, junto al regato de aguas transparentes que cruzaba la cañada. Allí se vieron en repetidas ocasiones y comenzaron a anidar su amor, con llamadas interrumpidas en las diversas madrugadas que compartían.

Un día frío ella le dijo -tímidamente- que quería tenerlo más cerca, que transportaba su imagen y su memoria en su corazón. Le invitó a que fuera cuando quisiera y él comenzó a pensárselo. Entre los dos eligirían los ingredientes que parecieran más duraderos y que dieran la necesaria consistencia a su amor. Incluso se atreverían, aunque no tuvieran ninguna en común, a decorar dicho enclave con algunas de sus fotos y cuadros que guardaban en ambas orillas: la americana y la europea.

Y así comenzaron a cruzar sus vidas, vigilando los espacios virtuales para ir juntos a comer, se perdían en los rincones más intrincados del sentimiento, volaban juntos al atardecer y se bañaban en la noche bajo la luna llena. Sentían al unísono y empezaron a hablar del futuro, de lo bonito que sería construir un nido amplio donde pudiesen conformar el tiempo a su medida, donde crear mundos que nunca antes lograron descubrir por separado. Así transcurrió el tiempo, un feliz tiempo que nunca antes pudieron disfrutar…

Pero los días iban pasando y sus seguridades se fueron menoscabando; sólo en raras ocasiones al principio, seguidos por períodos de estabilidad plena. Silencios aislados que parecían destinados a ser actitudes constantes. Las rutinas y el necesario afecto diario iban llenando sus espacios comunes, aunque siempre intentaban -con menos éxito ya- hacerse un hueco bajo el ala y darse calor, cariño, todavía más amor. Ella cerraba los ojos y se abandonaba a la cálida sensación de su ausencia, a su tranquila palabra y a la protección de su escritura.

TQTantoTras uno de esos períodos de silencio emotivo -o sentimiento negativo-, y pasadas las inoportunas tormentas del inicio del verano, volvió a preguntar por ella al aire, quedándose atónito con la rspuesta: un bellísimo arcoiris. Permaneció quieto, a la sombra de una encina de gran porte, hasta que éste se desvaneció para dejar paso a un cielo azul y en calma. Se dio cuenta en ese momento que había encontrado la respuesta a uno de los tantos misterios inexplicables que tiene la vida: por qué es tan encantador y a la vez tan difícil el amor.

Y pensando en ella comprendió que sólo las tormentas permiten que exista la belleza efímera de un arcoiris, y que ésta es necesaria pero también lo son los momentos posteriores, quizás menos emotivos pero mucho más reales y sólidos. Y sobre todo comprendió que todo en la vida es cíclico, que todas las etapas se repiten e interrelacionan dándose sentido y principiándose las unas a las otras, formando círculos perfectos, uno de ellos el que alberga el amor.

Una llamada confesando un cambio drástico le hizo volver a la Red. Quería dirigirse a ella y decirle que -en el momento apropiado- todo podría empezar a ser. Con los ojos bien abiertos y henchido por el aire puro, exploró en su mente todos los proyectos que habían comenzado y que, ahora, comprendiendo algunas respuestas más –no todas, eso es imposible- podrían proseguir y puede que concluir, aunque lo más importante es proseguir, siempre hacia delante. No importaba la nueva situación siempre que compartiesen una esperanza.

No rompió a llorar de nuevo, pero se emocionó al comprobar que sus labios sostenían una flor para ella. Una de las muchas flores que siempre le ofrecía antes de sostenerla virtualmente entre sus brazos fuertes, esos brazos que la rodeaban y abrigaban cuando se amaban en la distancia.

¡Somos humanos, humanos… y un poco tontos!

😦 Shelma 4 her!

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¡Hoy (también) me acordaba de ti!

6 marzo 2007

Ya estoy recuperado y he salido esta mañana al sol de la terraza, que encuentro reconfortante y protector. Tengo puestos los auriculares y estoy escuchando preciosas melodías compuestas por mi diosa ‘Björk’.

Me encuentro en la más completa felicidad, ahora que no hay nada que se interpone entre el astro rey y mi piel, ahora que la fiebre me abandonó llevándose las legiones de virus doblegados por mis siempre fieles leucocitos -alimentados con zumos de naranja, miel e infusiones-.

Love Fragie (by Björk)Estoy escribiéndote con los ojos cerrados, acunado por las sensaciones de la música. ¿Puede haber más belleza en el mundo que la calidez de los rayos solares, la unión de las mentes -traducida por mis dedos- y la música de ella?

Es domingo en Granada y aún estarás dormida. Estos días me encontré solo, pero ahora que mi cuerpo me sostiene y mi espíritu se recarga, va abandonándome esa sensación y he salido a la terraza a hablar contigo. Te imagino despeinada y vacilante tras abandonar la cama, buscando algo que te haga volver a la vigilia. ¿Luce el sol tras tu ventana? ¿Y en tu corazón?

Este es uno de esos momentos mágicos que me suceden con cierta frecuencia, pero que quería compartir contigo, por llevarme siempre allá donde vas.

Me encantaría no tener cuerpo en este momento y desvanecerme en el aire, fundiéndome con la luz y la brisa de la mañana. Viajar sin ser visto e introducirme por los poros de Guillermo y Marta, para poder estar con ellos en cada instante y protegerlos, ser parte de su respiración, mirar a través suyo, sentir con su pureza. Permanecer por siempre en su interior y cuando alguien visitase este hogar, sólo hallase un computador portátil en el piso, abriese la pantalla retráctil y tan sólo encontrase dos frases escritas allí…

¡Me voy para siempre! ¡Te quiero Mamá!

El resto… no importa mucho.

¡Hoy (también) me acordaba de ti!

Luv’ – Shelma